Cómo crear tu propia tipografía digital

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En ocasiones, a la hora de realizar cualquier trabajo escrito nos solemos conformar con la primera tipografía que encontramos. Pero en ocasiones necesitamos una tipografía más concreta para ciertos trabajos. Y, en estos casos, no encontramos la adecuada.

En estos casos una buena solución sería crear tu propia tipografía y que se ajustara a las necesidades que más precisamos. Pero, para que una tipografía sea perfecta y tome forma hacen falta muchos años de desarrollo. Por lo tanto, antes de comenzar con la creación de esta, debemos considerar ciertos aspectos para tratar de minimizar todos los problemas y errores que se puedan llegar a cometer.

Entender las tipografías

Antes de nada, debemos diferenciar el lettering de una tipografía. No solo consiste en realizar una serie de letras con cierta belleza o un conjunto de palabras dispuestas en armonía. Ahora todo es más complejo, debemos pensar en la unión de todas esas letras y que funcionen también tanto de manera independiente como en conjunto.

Además, una tipografía se encuentra encuadrada por una línea base, que es sobre la que descansa. Desde esta línea, se asciende hasta otra que tendrá la misma altura que la letra x. Todas las letras minúsculas que no tengan un asta ascendente tendrán este tamaño. Por otro lado, tenemos aquellas letras minúsculas con astas ascendentes o descendentes. Estas sobresaldrán por fuera de esa línea imaginaria o por encima de la superior dependiendo de la clase de letra que sea. Esto sería lo que se conoce como caja baja. Pero también encontramos la caja alta. Esta sería la correspondiente a las mayúsculas.

Definir la composición de la tipografía

Hay que definir correctamente cuáles son las características y usos de la tipografía que estamos creando.

Una tipografía no debería valer para todos los usos. Este es uno de los grandes fallos que se tienen cuando utilizamos una tipografía. La podemos llegar a aplicar para, prácticamente, todos los posibles usos que se le puedan dar.

Dentro de la composición encontramos la estructura interna de cada una de las letras de la tipografía. Estas partes o estructura a tener en cuenta es: el blanco interno, ancho interno cerrado, asta ascendente y descendente, ancho interno abierto, barriga…

Acostumbra el ojo a la tipografía

Para poder llevar esto a cabo, debemos dibujar las formas básicas, es decir, un cuadrado, un triángulo y un círculo.

Visualmente no pueden tener las mismas dimensiones ya que el círculo y el triángulo crean el efecto óptico de ser más pequeños que las formas cuadradas. Por ejemplo, cuando rotamos un rectángulo, ya sean 45 o 90 grados, lo vamos a percibir más pequeño, visualmente hablando, que si este se encontrara en posición vertical.

Pues esto mismo sucede con las letras y las tipografías. Una tipografía con las formas de las letras más redondeadas tenderemos a percibirla de menor tamaño que si tuviera una forma mucho más cuadrada.

Lápiz y papel

El siguiente paso es comenzar a realizar bocetos de la tipografía que vamos a crear. Plasmar la idea sobre un papel, a partir de la cual comenzaremos a diseñarla a nivel mucho más técnico.

A la hora de comenzar a diseñar, no hay que realizar todo el alfabeto, sino que hay que comenzar por las letras más representativas. Un consejo es empezar por una palabra que abarque un amplio campo. Por ejemplo, una buena palabra sería Murciélago. Esto es así porque contiene la letra mayúscula M, así se determinará la altura de la tipografía. También tenemos las vocales a y e que nos permitirán determinar el espacio interior de las letras. Incluso también tendríamos para determinar el resto de las vocales i, o y u. También tenemos una l que marcaría la ascendente y una g que es una buena letra para determinar la descendente por las curvas que presenta.

Cúlmen del proceso

Finalmente procedemos a diseñar gráficamente la tipografía para poder emplearla en nuestros trabajos. Para ello emplearemos Adobe Illustrator para diseñar cada una de las letras de la nueva tipografía.

Se trabajarán los espacios dentro de las letras y entre pares de letras, las alturas de cada una, ascendentes y descendentes… poco a poco nuestra tipografía irá tomando forma.